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Tu outfit te delata: eres el jefe

Tu outfit te delata: eres el jefe

Tu outfit te delata: eres el jefe

Desde el inicio de los tiempos, bueno, quizá un poco menos, la vestimenta no sólo era una manera de cubrir el cuerpo, también era el modo de diferenciarse de los demás. Es cierto que con el paso del tiempo la moda se ha democratizado y convertido en algo más global, pero hay ciertas esferas en las que, vestir de una determinada manera no solo deja claro quién es quién, también el cargo que uno ocupa o el poder que se tiene.

Tener un mal día no se permite, no se pude dejar nada al azar, todo está perfectamente elegido y combinado, porque la imagen define quién eres y cómo los demás te mirarán y si quieres que tu equipo de trabajo, tus clientes y el mundo laboral respete tu posición, organiza tu closet acorde a lo que te contamos.

Así te vistes, así te tratan

Vivimos en un mundo en el que la imagen, queramos o no, es muy importante. Dar una imagen determinada, respaldará el puesto que ocupas o al que quieres acceder. Si te muestras como un hombre exitoso, el éxito te llegará sí o sí. No sirven de mucho todas las maestrías que estudiaste si después muestras una imagen nada acorde a tu puesto. Es el primer punto a recordar: proyectar qué quieres.

Ese traje es de un jefe

Eres un líder, debes vestir como tal, aunque no te guste demasiado. Además, esa imagen debe facilitarte el camino y no ponerte obstáculos, abrirte las puertas, sobre todo porque tus prendas dirán lo que tú no dices, forman parte de la comunicación no verbal. El outfit perfecto será un traje de color liso, por supuesto siempre en tonos oscuros, que proyecta mayor autoridad, o con líneas rectas verticales. Debe ser de tu talla, a ser posible hecho a mano para que te siente como un guante, y teniendo en cuenta la forma de tu cuerpo y el color de tu piel.

Si no usas mancuernillas, comienza a hacerlo porque comunican poder. No importa la marca, a veces no es una cuestión de marca el poder, pero sí de cómo asumirlo y transmitirlo.

Corbata: siempre

Las corbatas, a ser posibles de rayas y de seda, son las más adecuadas para ti. Recuerda varios tips: el nudo debe estar bien hecho, centrado para no dar imagen de desequilibrio y el extremo debe tocar la hebilla del cinturón.

Los zapatos, la clave

Son una de las piezas que dan el toque final y perfecto a cualquier look. Aunque siempre se pensó que son el accesorio fetiche femenino, ahora son el complemento ideal del armario masculino. Ellas pisan fuerte con unos tacones, ellos con modelos de horma clásica como los Oxford de piel, que irán con toda la variedad de trajes. Recordatorio: siempre, SIEMPRE, bien lustrados y con brillo.

El reloj, un símbolo de puntualidad

Sí, todo alto ejecutivo suele lucir un reloj que entraría en la wishlist de cualquier hombre, e incluso mujer. Un jefe debe dar ejemplo a su equipo y una de las normas obligadas es la puntualidad. Un reloj es una clave más para saber que él siempre hará todo en hora, además de para entender por qué esa elegancia (sin ostentación) te ha llevado a lo más alto.

¿Casual friday?

Lo sentimos, pero, los viernes así tan de viernes no se hicieron para el jefe. Cierto es que ese día puedes permitirte la licencia de una imagen más relajada, pero sin perder esa imagen de autoridad. Cambia el traje dos piezas por uno descoordinado, que dará una sensación más sport pero sin perder el control. Recordatorio: un coronel no lleva el mismo uniforme (ni aun siendo de gala) que un soldado.

Errores a evitar:

Camisas de manga corta, NO. Siempre manga larga y con puño doble para tus gemelos.

Salvo la argolla de casado, el uso de joyas no es un must en un jefe.

Aunque te enfrentes a un huracán, has de ir bien peinado y rasurado, o con la barba perfectamente arreglada. Lo contrario no hará que te tomen en cuenta. Eres el jefe, no una estrella del rock.

Calcetines no en concordancia con los zapatos, NUNCA. Siempre colores oscuros: negros, grises y azul marino.

Si incluyes cinturón, ¿para qué quieres tirantes? O una pieza u otra, las dos a la vez, jamás.

De nada sirve una corbata perfecta si el botón del cuello no está abrochado. Haga frío o calor, abrochado.

Evita los colores excesivos en el traje. Si quieres, opta por un pañuelo que dará ese ligero toque de color.

Fotografía de Shutterstock

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